Hospital Magdalena de las Salinas pone en riesgo a pacientes

  • En urgencias: horrible espera y pésima atención. Indiferencia y deficiencia del personal médico. Tardan 15 días para atender cirugías.
  • La “austeridad republicana” de López Obrador demerita el servicio en IMSS; SNTSS y FTSE, ¿qué dicen al respecto?
  • Zoé Robledo, ¿Plan B para CDMX?

Por Guillermo Pimentel Balderas

Zoé Robledo, encargado del IMSS, ha dicho que la normatividad institucional establece criterios y principios para la atención médica, la no discriminación, sensibilidad, ética y profesionalismo hacia la persona. Pero… Del dicho al hecho hay mucho trecho.

Con el IMSS de cabeza o sin una cabeza, al parecer, Zoé Robledo se alista para empezar a promocionarse (placearse) en la ciudad de México porque, dicen, es el “Plan B” del presidente y de Morena para la Jefatura de Gobierno. ¿Sera?

Mientras tanto, nos enteramos que la paciente de 73 años, Silvia Balderas Prudencio, ingreso el día lunes 30 de mayo de 2022 al Hospital  de Traumatología Magdalena de las Salinas del IMSS, al área de Urgencias, tras sufrir un accidente, una caída de unas escaleras debido a lo cual, lo primero que detectaron sus familiares fue que su muñeca del brazo izquierdo estaba fracturada y tenía mucho dolor en su cuerpo del lado izquierdo.

Se le traslado a dicho nosocomio ese día, aproximadamente a las 11:45 hrs. Al llegar, la señora Silvia ya no podía ni sostenerse en su propio pie, entonces, se solicito una silla de ruedas a la entrada del área de Urgencias, con los vigilantes y uno de ellos respondió que no había; que  todas estaban ocupadas, que había que esperar a que se desocupara una. Inició el martirio.

Después de casi 20 minutos, se proporciono la silla de ruedas, y pasar para el registro al Hospital. Había aproximadamente 15 personas formadas antes, para realizar el mismo trámite. Después de la revista pasaron a la paciente a otra área y esperar la toma de signos vitales; sin embargo, ahí, aproximadamente aguardaban alrededor de 50 personas.

Horrible espera y pésima atención. Una hija de la señora Silvia, en charla con este reportero, nos relato la horrible experiencia de acudir al IMSS, a un servicio médico, y en particular lamentó la pésima atención que se da en el Hospital de Traumatología Magdalena de las Salinas: “enfermeras enojonas, médicos groseros y sin sentimientos, al igual que el Jefe de los Médicos de Urgencias; insensibilidad de quienes atienden en rayos X, en fin”. 

Comentó: “Me acerque a una enfermera solicitando si por favor podía agilizar el trámite, le indique que mi mamá traía la fractura y no aguantaba el dolor, aparte de no soportar el estar sentada pues, padece de Hipotiroidismo e Hipertensión, ya que a ella, se le suministra oxigeno medicinal… pero, muy enojada me contestó: ¡Mire toda la gente que hay antes que su mamá! Además, preguntó: “porque no le trajeron el oxigeno…”, de inmediato le respondí: “¿como quería que me lo trajera si a ella se le suministra con un Concentrador de Oxígeno y, donde quería que lo conectará?

En fin, afortunadamente se apiadaron de la señora Silvia y le tomaron los signos vitales y la pasaron con el Médico para Valoración, pero…, éste médico, sin sentimientos, muy groseramente dijo: “¡¿A qué viene Señora?!” Entonces, se le contesto que se cayó de unas escaleras y se fracturó su brazo, le duele todo su cuerpo del lado izquierdo, más la cintura y pierna izquierda. Ya le habían inmovilizado su brazo fracturado y para esto se acercó este galeno y dijo que tenía que quitarle las vendas para revisar el brazo. Pero, sin tacto y sin sensibilidad, le corto las vendas a pesar de que la paciente gritaba del dolor: “Me duele mucho”, a lo que recibio una vil respuesta: “Ni modo señora, tengo que retirarlas para ver el grado de la fractura”. La fractura era evidente y sin más revisión, entrego un pase para rayos X.

Al llegar a este servicio, otra mujer insensible. Le dijo a la paciente: “necesito que se levante y se pase a la mesa para tomarle los rayos X”. Pero, no puedo ni sostenerme, dijo la paciente, a lo cual contestó la trabajadora: “Pues que quiere que haga si no se pasa a la mesa no podre tomarle la radiografía”.

Entonces, como se pudo la cargó su familiar y después, con un gran esfuerzo la señora Silvia se recostó en la mesa. Todo ese proceso fue muy doloroso para ella, al igual al tomarle la placa de la mano. De ahí, a la sala de espera hasta que la llamaran por su nombre. “Este lugar estaba llenísimo, había más de 50 personas en espera de ser atendidas”, dijo la hija.

Entonces, detalla que regreso con su mamá y ya después de más de tres horas y media que pasaron y sin ver respuesta al llamado, como a las 16:00 hrs., de ese fatídico 30 de mayo, por la desesperación, como pudo se metió por atrás de los consultorios en busca del Jefe de los Médicos de Urgencias y, al llegar con él le expuso el caso y, por más, en forma grosera el galeno dijo: “Que quiere que haga Señora, estamos sobre saturados de pacientes y todos son de Urgencias, asi que espere su turno”.

Entonces, busco el módulo de Atención al Derechohabiente, donde, a diferencia, amablemente fue tratada y se le informó que, efectivamente, había sobre saturación de pacientes. Me preguntó el nombre de mi mamá y busco en sistema y me dijo: “Todavía hay 15 pacientes antes que usted”. Ya desesperada, la hija consulto con sus familiares la posibilidad de sacar de ese “infierno” a su mamá y llevarla a otro Hospital y conseguir una silla de ruedas y una ambulancia para el traslado.

Para esto, señalo, dieron las 4 de la tarde y, por fin, la llamaron para pasar a Valoración, el médico que la atendió certificó que la señora Silvia sufrió una fractura de radio en su brazo izquierdo, además tiene una fisura en su pelvis y que, es por eso no se puede sostener y que, para esto (¿remedio?) solo con reposo, que asi solo sanará y que, lo demás que le duele es por la caída, asi que… “se queda internada en el área de Observación de Urgencias y esperar a que le toque su turno para la Cirugía”.

Pero, al trasladarla a esta Área, había aproximadamente otras 50 mujeres en espera de ser atendidas, las cuales, estaban unas en camillas y otras en sillas de ruedas. “Le pregunté a los enfermeros al respecto y dijeron que en cuanto se desocupara una cama sería ingresada. Esperamos a que nos atendieran más de 20 minutos, como pude le ayude a un camillero a pasar a mi mamá a una camilla ya que, solo estaba él y nadie podía ayudarlo”.

Después –prosiguió-, una enfermera se acerco y le pregunte porque no le inmovilizaban otra vez su brazo y darle algo para el dolor, a lo cual me contesto: “Hasta que venga el médico a valorarla” y, me sacaron de la sala. Del lunes 30 al martes 31 de mayo, solo le inmovilizaron su brazo con una venda y le dieron medicamento para el dolor, solamente.

Para los informes, son filas enormes en las ventanillas, y no hay de otra que esperar. La señora Silvia, según el reporte médico, está estable y en espera para Cirugía; pero, no hay fecha segura debido a que hay más de 400 operaciones en espera en el Hospital. Que se tuviera paciencia.

Sin embargo, comenta la familiar que, en la sala de espera, platicando con familiares de otros pacientes que, ya están hospitalizados (en piso), se enteraron que hay muchos derechohabientes con 15 días atrás –de espera- y aun no los han intervenido, tanto de fractura de cadera, brazo y pierna. “De verdad, ya no sabemos que nos espera si apenas llevamos 2 días en el hospital. Cada vez vemos llegar más y más pacientes con sus familiares en Observación de Urgencias. Las camillas están pegadas una con otra, solo queda como paso un pequeño pasillo, esto debido a la sobre población de pacientes”, lamenta.

Por estas razones, los familiares de la señora Silvia vieron la posibilidad de trasladarla a otro hospital, y solicitaron cuales son los trámites para hacerlo. Sin embargo, el burocratismo, acompañado de impunidad y posiblemente negligencia en el servicio, en principio se negaron a entregar el resumen medico –como continuidad para su valoración en otro hospital-. Además, exigieron un oficio para ser entregado al área Jurídica y, les aconsejaron que, mejor, pidieran su alta del paciente. La pregunta es, ¿con que objeto? Y, ¿los días que ha estado internada? ¿Se lavan las manos?  

Bueno, nos reporta la familia que luego de muchos peros, entregaron el resumen médico, no sin antes cubrir nombres y cargos del personal médico que atendió a la señora Silvia. Lo firma el doctor Luis Esteban Hernández Salinas.

Al cierre de esta edición, seguían los trámites en el hospital del IMSS con la esperanza de que la puedan recibir a la señora Silvia en el Hospital 1º. De Octubre del ISSSTE. Ojala y reciba un mejor trato humano en esta Institución y sea atendida medicamente como se lo merecen todas las personas. Estaremos al tanto.

Cabe comentar que al parecer la directora del Hospital de Traumatología Magdalena de las Salinas del IMSS, es Fryda Medina Rodríguez (no hay actualización del Directorio en la plataforma del IMSS por Internet).

¿Qué dirían el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Arturo Olivares Cerda; el líder de los burócratas (FTSE), Joel Ayala Almeida y, el mismo –todavía- director del IMSS, Zoé Robledo, al respecto?

Por cierto, con el IMSS de cabeza o sin una cabeza, nos dicen que Zoé Robledo, pronto empezará a “placearse” en la CDMX pues, al parecer, es el “Plan B” de López Obrador y de Morena para la jefatura de Gobierno. ¿Sera? ¡Pobre Batres!

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