Thalía denuncia las condiciones inaceptables en que se ha encontrado a su abuela de 103 años

Redacción/Cosmopolítico

Este lunes debería de haber sido un día muy feliz para la cantante Thalía, porque su querida abuela Eva Mange cumplía 103 años y ambas planeaban celebrarlo juntas en compañía de otros miembros de la familia. En su lugar, la estrella de la música mexicana descubrió a la anciana en unas condiciones que ha descrito como “inaceptables” en la residencia donde reside y donde no habría estado recibiendo los cuidados que ella esperaba durante los últimos meses.
“Por ahora no podemos dar tantos detalles de lo acontecido a su salud; pero en estos momentos sí quisiéramos pedirles una oración por ella. Oraciones y luz, para que recupere pronto la salud que se ha visto comprometida. Muchísimas gracias a tod@s por las felicitaciones que nos han mandado para celebrarla hoy, en su cumpleaños número 103”, ha escrito Thalía en Instagram.
Su otra nieta más famosa, la actriz Laura Zapata -hermana por parte de madre de Thalía-, también se ha hecho eco de la situación “inhumana” en que se habría encontrado a su abuela a través de Twitter, para desvelar además que la mujer tiene varias úlceras en la piel -de las que ella ha compartido fotos- debido a la negligencia de los profesionales que deberían haber velado por su bienestar y comodidad.
“Estamos en pandemia y por salud no puedes verlos. Yo hablaba mañana, tarde y noche. Y me ocultaron todo el tiempo esta felonía”, ha desvelado Laura para aclarar por qué hasta ahora no había sido consciente del sufrimiento de la señora Mange. “Todas las mañanas me mandaban fotos de cómo estaba y la enfermera psicótica la vestía y traía de aquí para allá con esas llagas. ¡Inhumano!”.
En el pasado Laura y Thalía se han enfrentado por el cuidado de su abuela, que ha permanecido principalmente a cargo de la primera, quien ha reprochado en varias ocasiones a sus hermanastras que no se hayan interesado por Eva todo lo que deberían. Sin embargo, ahora ambas han cerrado filas para garantizar que la mujer esté bien atendida y que este mismo martes se la someta a una intervención para tratar de eliminar las lesiones que padece en la piel.

La última vez que estuvieron juntas bajo el mismo techo Thalía y Laura – que se han distanciado desde el incidente del secuestro de Laura y Ernestina, en 2002 – fue precisamente en una fiesta de cumpleaños para doña Eva, que se llevó a cabo en la casa en la que vivía, a donde Thalía llegó de sorpresa y Laura aprovechó la ocasión (y la presencia de los medios) para presumir que ella era la principal cuidadora de su abuela, provocación en la que Thalía no cayó, procurando ser diplomática al respecto.

Recordemos que, primero, en 2010 poco antes del nacimiento de su hija Sabrina, Thalía ofreció llevarse a su abuela de manera permanente a Nueva York, donde tiene su residencia fija desde su matrimonio, celebrado en diciembre de 2000, con el magnate Tommy Mottola. Incluso se llevaba con ella a su abuela por temporadas y señaló que su deseo era tenerla a su lado permanentemente. Sin embargo esta idea no fue bien recibida por el resto del clan, encabezado por Laura, quien se opuso.

Cuando Yolanda Miranda falleció y la señora Mange quedó sola y ya muy cerca de cumplir el centenario, Thalía nuevamente expresó su deseo de llevar a su abuela a vivir con ella, pero no hubo acuerdo con las hermanas, principalmente porque Laura decía que su abuela perdería su autonomía e independencia y que apartarla de toda la familia sería contraproducente y únicamente benéfico para su hermana y los hijos de ésta.

Finalmente Thalía terminó cediendo, y aunque Laura se ha ostentado públicamente como la única que mantiene a su abuela (lo cual es cuestionable, por que se sabe que todas de un modo u otro contribuyen y que los seguros de gastos médicos de la anciana los cubre Thalía), la intérprete de ‘Arrasando’ ha procurado mantener un vínculo cercano con su abuela, visitándola – menos desde que es madre – y llevándola a Manhattan (algo que también ha disminuido conforme alcanza una provecta edad la señora).

Ahora que se destapa este escándalo, Laura utilizó sus redes sociales para sensacionalizar las terribles condiciones en las que se encuentra su abuela, que fue trasladada ahí por ella para evitar que estuviera sola durante la pandemia (lo cual irónicamente viene a dar al traste a su argumento sobre la autonomía de la anciana), estará por venir un nuevo rifirrafe entre las hermanas.

Cuando Yolanda Miranda falleció y la señora Mange quedó sola y ya muy cerca de cumplir el centenario, Thalía nuevamente expresó su deseo de llevar a su abuela a vivir con ella, pero no hubo acuerdo con las hermanas, principalmente porque Laura decía que su abuela perdería su autonomía e independencia y que apartarla de toda la familia sería contraproducente y únicamente benéfico para su hermana y los hijos de ésta.

Finalmente Thalía terminó cediendo, y aunque Laura se ha ostentado públicamente como la única que mantiene a su abuela (lo cual es cuestionable, por que se sabe que todas de un modo u otro contribuyen y que los seguros de gastos médicos de la anciana los cubre Thalía), la intérprete de ‘Arrasando’ ha procurado mantener un vínculo cercano con su abuela, visitándola – menos desde que es madre – y llevándola a Manhattan (algo que también ha disminuido conforme alcanza una provecta edad la señora).

Ahora que se destapa este escándalo, Laura utilizó sus redes sociales para sensacionalizar las terribles condiciones en las que se encuentra su abuela, que fue trasladada ahí por ella para evitar que estuviera sola durante la pandemia (lo cual irónicamente viene a dar al traste a su argumento sobre la autonomía de la anciana), estará por venir un nuevo rifirrafe entre las hermanas.

Laura es alguien que por su personalidad no huye de los conflictos, sino que se recrea en ellos, mientras que Thalía ha aprendido a manejar su imagen pública de un modo completamente diferente: ella nunca ha sido objeto de escándalos y comparte de su vida personal solo lo que quiere.

No obstante, ambas (y de paso sus hermanas, que siempre se mantienen al margen) llegan tarde y mal a tratar de resolver una situación que es grave, pero que solo recibe atención ahora que la protagonista de esta situación desagradable es la abuela de dos figuras públicas, una de ellas, de carácter internacional: el abuso o descuido que viven los ancianos en las residencias, aunque sean de paga.

Si bien esto no es algo generalizado, sí es un tema recurrente y por el que la ley ha hecho muy poco en México si no se denuncia.

Lamentablemente, si la señora Mange no fuera quién es (o bien, si no fuera pariente de quién es) su historia – que apenas comienza – sería una más de descuido, y cuando se podría potenciar su celebridad para evitar que esta penosa circunstancia sea algo que se repita, ni Laura Zapata ni Thalía, ni sus hermanas, están haciéndolo.

Ojalá recapaciten y consigan encabezar un cambio en el trato y cuidado de los ancianos en instituciones públicas y privadas, con el fin de que se beneficien todos los que se encuentran en esta situación, en lugar de solo avivar las llamas de un drama familiar que solo ha servido para dividir y para generar morbo por parte del público.

fuente yahoo/Miguel Cane