INAH se niega a pagar más de 636 mil pesos

Por Cecilia García/Redacción/Cosmopolítico

* Por trabajos de mantenimiento y rehabilitación  a planta de aguas residuales de museo maya

Investigadores de la Escuela Superior de Ingeniería Química e Industrias Extractivas del Instituto Politécnico Nacional (ESIQIE-IPN) exigen a las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) el pago inmediato de 636 mil 747 pesos por los trabajos realizados a la planta de tratamiento de aguas residuales, ubicada en el museo maya de Cancún, Quintana Roo.

Estas obras fueron finalizadas y entregadas desde el 15 de enero de 2020.De acuerdo con los investigadores politécnicos, Enrique Rico Arzate y Hever Honorato Cervantes, el compromiso de pago se estableció “Contra entrega de reporte final”, en la Propuesta Económica, que se le presentó a la Coordinadora Nacional de Obras y Proyectos del INAH, María

Lizbeth Aguilera Garibay, en la que se describen los trabajos que deben llevarse a cabo tras la visita técnica que se realizó a la planta. Ese acuerdo tiene más de un año.

Los científicos politécnicos pidieron la intervención del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para poder cobrar sus honorarios, ya que de acuerdo con su versión “las autoridades del INAH, encabezadas por su director general, Diego Prieto Hernández, y del museo maya ya no les reciben las llamadas”.

Rico Arzate y Honorato Cervantes gastaron dinero en el viaje a Cancún, Quintana Roo y en material para los trabajos de rehabilitación y mantenimiento de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) con el objetivo de dar cumplimiento a la normatividad ambiental vigente.

Explicaron que PTAR es un sistema de tratamiento aerobio, por lo que es parte fundamental el sistema de aireación para mantener la degradación de la materia orgánica en óptimas condiciones, con la finalidad de conservar el patrimonio cultural y el medio ambiente.

Antes de que los investigadores intervinieran con los trabajos la planta, llevaron a cabo tareas de supervisión y detectaron que presentaba deterioro mecánico y eléctrico; corrosión en la placa sin comprometer la estructura; deterioro en tuberías y válvulas, de las cuales faltaban algunas. Las

bombas sumergibles y centrífugas no funcionaban, inclusive observaron evidencia de que fueron pintadas y recolocadas. Faltaba el soplador y el tablero de control no emitía señales ni control de equipos. Los tanques y los componentes se encontraban completamente azolvados. Situación que de manera evidente violentaba la norma ambiental vigente, detallaron los científicos.

Ante la situación de deterioro y abandono en la que se encontraba la PTAR los expertos realizaron trabajos de limpieza en el difusor de aire; limpieza y pintura de tuberías de suministro de aire hacia reactor biológico, sedimentador de lodos y digestor de lodos.