¡Falso lo que dice la FGJCDMX! Falta de mantemiento, la causa del accidente en Metro Tacubaya

El conductor puso en operación el freno de emergencia cuando el tren se iba hacia atrás, pero falló… * Sin sustento el dictamen ‘hecho al vapor’ por la Fiscalía * El gobierno capitalino echa culpas en vez de solucionar todas las problemáticas que enfrenta el Sistema de Transporte Colectivo Metro

POR EL TOPO

Ya se sabía desde el primer momento en que sucedió el accidente de dos trenes en el Metro Tacubaya que el gobierno capitalino buscaría echar culpa a los trabajadores del Metro como la causa del encontronazo. Errores humanos, dicho en otras palabras.

Y así fue, así se confirmó durante la conferencia de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) al hacer responsables del siniestro a dos empleados del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

“El accidente fue resultado de omisiones de operación incurridas por el conductor y la reguladora en los procedimientos de seguridad correspondientes”, refirió Ulises Lara, vocero de la FGJCDMX.

Es innegable que los dictámenes periciales fueron hechos ‘al vapor’ y el gobierno capitalino, caso concreto Claudia Sheinbaum y Florencia Serranía, busca ‘lavarse las manos’ (a tono con esta contingencia sanitaria) del accidente ocurrido en la estación Tacubaya del Metro.

Sin tanto rollo, cuando el tren iba hacia atrás con dirección a Tacubaya, el conductor accionó el freno de emergencia (como si fuera el freno de mano en cualquier auto) y le falló… Si se hubiera activado el freno de emergencia no hubiera pasado nada y no se estuviera hablando de esta desgracia… ¿y por qué falló? La respuesta es simple: Por falta de mantenimiento.

Repito, si hubiera funcionado el freno de emergencia no hubiera pasado… y no se estuviera hablando ahorita de análisis de caja negra, radio Tetra, telefonía fija, videos y documentos técnicos.

Y otro dato adicional: Es de resaltar que este tipo de sustos es el pan de cada día de los trabajadores del Metro, y gracias a éstos por su pericia y experiencia es que mantienen a flote el servicio del medio de transporte de mayor movilidad en la Ciudad de México.

Hacen milagros porque no se le invierte un peso al Metro en la compra de refacciones… sus proveedores de materiales que requieren son los propios trenes que ya no sirven.

Y un dato curioso: en la conferencia señalan que al tren 33 se le dio mantenimiento el día 9 de marzo… qué casualidad, un día antes del accidente… ¿coincidencia o simulación?.. Y expresaron que el tren funcionaba correctamente… si funcionara correctamente no hubiera fallado el freno de emergencia.

EXPLICACIÓN A LAS CAUSAS DEL ACCIDENTE

Hay que precisar que el tren se desliza por el NO funcionamiento del circuito de seguridad, que ante la falta de presión de la tubería de equilibrio, que es fundamental para el funcionamiento del sistema de frenado neumático, se debió poner en funcionamiento el bloqueo (detener o parar) del tren    automáticamente.

Se perdió la presión de la tubería de equilibrio (aclaro: presión del aire, NO la falta de aire) por falta de mantenimiento del tren 33.

Es necesario enfatizar que se pierde la presión de la tubería de equilibrio por una fuga de aire considerable, cosa muy diferente a que se pierda presión por las maniobras de cambio de vía, a través del Frenado de Urgencia y el sostenimiento del cierre de puertas.

El video, que ya circula en redes sociales, muestra el deslizamiento por la falta de mantenimiento, ya que NO funcionó el bloqueo automático del circuito de seguridad.

LA CALZA ES UNA MEDIDA DE SEGURIDAD

El poner calzas, como dice el informe de la Fiscalía capitalina, es absurdo porque esa maniobra se hace ante una acción de Socorro-Descompostura.

La calza es una medida de seguridad para que se inmovilice el tren en este tipo de maniobras, pero jamás, por no decir imposible, se realizan para un deslizamiento de un tren, de acuerdo con los documentos técnicos de averías del material rodante EE.

ESPINO LO ADVIRTIÓ UN AÑO ANTES: ‘METRO, EN RIESGO LATENTE POR FALTA DE MANTENIMIENTO’

Un año antes, el 8 de marzo de 2019, detalló las problemáticas del Metro y expresó que ya era una bomba de tiempo que en cualquier momento podía explotar.

“Las fallas en el Metro no paran, el lunes una de las escaleras eléctricas de la estación Mixcoac falló y resultaron ocho personas heridas; la causa es la misma, la falta de mantenimiento en el Sistema de Transporte.

“Tenemos en operación como 458 escaleras mecánicas, muchas de ellas tienen cerca de 50 años instaladas y también están fallando por la falta de mantenimiento adecuado”, dijo Fernando Espino, líder del Sindicato del Metro.

Además, agregó que el riesgo de un colapso es latente, debido al abandono del sistema de transporte desde hace 20 años. Espino aseguró que el 27 por ciento de los trenes que integran las 12 líneas del metro, están muy mal.

“En la actualidad tenemos 100 trenes fuera de servicio. De los 384 trenes que tenemos, 105, los mismos, pusimos en operación como 19 trenes que estaban programados de unos meses atrás”, agregó.

Según el líder del Sindicato, la rehabilitación por cada uno de los 105 trenes que están parados. tendría un costo de ocho millones de dólares. Si la administración de Claudia Sheimbaum les proporciona los instrumentos necesarios para los trabajos, según sus cálculos, estarían en la capacidad de sacar a circulación entre tres y cinco trenes por mes.

Pero resulta que Claudia Sheinbaum como la directora del Metro, Florencia Serranía, se hicieron las occisas y no escucharon la petición de Espino Arévalo.

No es momento de buscar ‘chivos expiatorios’ ni de buscar culpables, es momento para que juntos, gobierno capitalino y trabajadores del Metro, que saben a detalle y a raíz de fondo todo lo que pasa en el STC, tengan diálogo y atacar de fondo todas las problemáticas del Metro.

Fernando Espino lanza la voz de alerta de que el Metro ya es un riesgo latente para los ciudadanos de la capital del país… ¿Qué esperan Sheinbaum y Serranía para actuar? Claudia y Florencia deben olvidarse que el Metro es una ‘caja chiquita’, ya es momento de invertir y comprar todas las refacciones que requieren los vagones del Metro por el bien de los usuarios.

Ya pasó lo de Viaducto, luego Oceanía y ahora Tacubaya… ¿cuál sigue? Fernando Espino ya advirtió… y bajo advertencia no hay engaño.