El PRI en el Edomex tiene la oportunidad de regenerarse

Por Tomás López González*/

El Partido Social se debe al pueblo, a sus anhelos, a sus esperanzas y a sus sueños, sin ésto no existirá  en la conciencia de la ciudadanía.El PRI tiene una gran oportunidad histórica para constituirse como un partido moderno y reinventarse. Una institución pública con visos progresistas, menos burocrático, menos administrativo, menos  corporativo y ser más ciudadano.

Debe renovarse y ser  más  vigente a los tiempos en este siglo XXI, dejar de  ser una rémora del Gobierno. Debe ser una institución de verdad de interés público, para responder por sí solo a los juicios de la historia de nuestro país, en cada Entidad y cada Municipio.

La renuncia de Alejandra del Moral, da pauta para repensar qué tipo de partido queremos, con qué visión y tendencia  ideológica, que diga algo nuevo a las actuales generaciones, las cuales ya no les dice nada la Revolución y lo Institucional.

Los jóvenes buscan la conservación del medio ambiente de nuestro planeta tierra, libertad, equidad e igualdad con piso firme hacia su futuro; y, un proyecto de país que los contemple en su contenido como sujetos y no como objeto electoral solamente.
Los cambios son buenos y necesarios y es el momento oportuno para llevarlos a cabo, debemos generar el cambio hasta en la forma de caminar, de dirigirnos a la sociedad, la que debe ser nuestra aliada y “no nuestro enemigo”, la sociedad es la protagónica, es a ella a la que le debemos reconocer los cambios que ha tenido este país y no a los Partidos Políticos, “la sociedad lleva al poder a los Políticos, que sólo se han enriquecido con la desgracia moral del pueblo… es momento de reconocerle a la sociedad lo que le corresponde.

De no reconocer lo anterior, nos va a seguir costando más caro llegar al subconsciente de la misma sociedad y a gastar más recursos para llegar a ella.

Este Partido debe desaparecer del escenario político para convertirse en uno que realmente muestre un rostro nuevo, un carisma que dé confianza, que no solo persuada, que convenza y provoque la participación del ciudadano en una actividad limpia, en la cual no se confunda al delincuente con un Gobernante y “deje de coexistir en una simbiosis de Gobierno y Delincuencia Organizada

Se plantea el cambiar de nombre al partido por uno más permeable y aceptado por la sociedad, debe de deshacerse del  elefante blanco que alberga al Comité Ejecutivo Nacional, ubicado en  Insurgentes Norte, de la Ciudad de México, antes de que se caiga a pedazos, lo cual electoralmente ya está sucediendo.

El Estado de México debe ser la punta de lanza que abra camino, como siempre lo ha hecho a nivel nacional, haciendo efectivo su liderazgo en todo el territorio nacional, con ideas renovadoras que ayuden a construir un partido nuevo con las características de una sociedad en este siglo XXI, que sea competitivo electoralmente y abandone la soberbia que es mala consejera.

Deben llegar al Comité Directivo del Partido en el Edomex, mujeres y hombres que tengan como proyecto personal hacer política y no el hacer negocios, para eso está la iniciativa privada.

Tenemos mujeres y hombres con madurez política y emocional, que en un entreveramiento  generacional con jóvenes, se puede generar un encuentro de diversas visiones muy diferentes pero con posibilidades de llegar a los lugares más recónditos del interés social y humano de un pueblo hábido de encontrar nuevos liderezgos que los guíe.

Hace falta soñar para alcanzar la altura de los anhelos de un pueblo. Y entender que esta sociedad demanda respuestas a sus necesidades más urgentes para subsistir cuando menos dignamente en seguridad, salud y educación, ya que muchos políticos les han matado sus sueños  por alcanzar sus ambiciones mezquinas.

El nuevo partido tendrá que definir entre ser un instrumento del poder o un vehículo para alcanzar el poder, aunque lo ideal será, el ser un impulsor de un proceso de transición hacia un Nuevo Sistema del  Régimen Político Mexicano, pensando en que dicho sistema de  partidos políticos está agotado, al menos eso nos dice ya la realidad.

Tengamos muy en claro que nos cuesta cada vez más llegar a la sociedad, la comunicación es un elemento vital y cada día se nos eleva mucho más el costo para llegar a ella, o sea, tenemos que ver la política como una inversión que transforme y nos ayude a una mayor participación del ciudadano en la solución de su problemática en la comunidad, eso se llama SOCIAL DEMOCRACIA, como tendencia  de una  política social con  filosofía y doctrina propia, lo cual nos llevará a una DEMOCRACIA SOCIAL PARTICIPATIVA,  eso se logra con educación y cultura cívica, para poder hablar realmente de una  transformación  hacia  un nuevo  régimen  político.

En el EDOMEX ya hemos llevado a cabo Asambleas Regionales, muy independiente del  Comité Ejecutivo Nacional del PRI, no puede existir un Partido Político Nacional si no se dá la presencia del liderazgo de cada región de esta gran nación, tenemos que reconocer que somos un país multicultural, por lo tanto, aceptar que el Sur piensa diferente al Norte e ir a un Concilio Político Federal, que impulse cambios.

Es el momento de volver a hacerlo, reconociendo la personalidad política, social, cultural y económica de cada región, incluso en el interior de  cada Entidad: Por ejemplo el EDOMEX  es multicultural, multifocal, multisocial y multieconómico.

Es oportuno establecer que nuestra Entidad siempre ha sido un laboratorio político-electoral, el 2023 será el año propicio para definir si entendimos el mensaje del gran elector, que si lo seguimos ignorando  será intangible ¡Pero nosotros tenemos la palabra y la acción!.

*El autor es Licenciado en Derecho UVM, Maestría en Derecho Fiscal (UVM), tiene estudios de Doctorado en Administración y Políticas Públicas (CESCIJUC), y es PostDoctorante Multidisciplinario (CESCIJUC), Conciliador y Politólogo.

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