EL AVIÓN…EL RIDÍCULO

 

A VER, A VER…El Presidente López Obrador no se cansa de mentir y engañar al pueblo sobre todo a los ignorantes. Grita rana y… saltan.
Veamos. Del avión presidencial TP-01 ‘José María Morelos y Pavón’ que llegó la tarde de este miércoles 22 a la Ciudad de México, desde Victorville, California, donde estuvo almacenado durante 19 meses, Andrés Manuel sin rubor afirmó:“Ya se terminó por completo su mantenimiento; ofrecen 120 millones de dólares, ya nos dieron una parte”. ¡Aja!
Y anuncia con bombos y platillos una presentación a la prensa nacional e internacional, y que igual hasta él sube al aparato “para ver cómo era la vida antes del cambio”. ¡Pobrecito no conoce un avión moderno!
Todo mundo sabe que el TP-01 estuvo en la Unión Americana para ofrecerlo en venta, cosa que fracasó rotundamente. Y ahora lo regresa más devaluado, luego de haber derrochado del erario un millón 567 mil 500 dólares sólo por almacenamiento, sin contar el mantenimiento, la limpieza, las horas extras de los trabajadores, el combustible, desde el 3 de diciembre de 2018.
Como Andrés Manuel no sabe de economía, mercadotecnia, ciencia y tecnología, y tampoco es su dinero sino del pueblo, en campaña le echo lodo al TP-01, el cual dijo que no lo tenía ni Obama. Y prepara una presentación ante medios de comunicación.
Empero la aeronave ya fue exhibo a la prensa por Peña Nieto, el 10 de febrero de 2016 en un acto donde invitó a 10 niños que obtuvieron los mejores promedios escolares.
En esa fecha, Peña Nieto aprovechó el nuevo avión presidencial para encabezar los actos conmemorativos del 101 Aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana, con una gira a Hermosillo, Sonora.
Se recuerda que como parte del primer vuelo, minutos antes de aterrizar, cuatro aviones F5 de la Fuerza Aérea Mexicana acompañaron al TP-01 “José María Morelos y Pavón”. Y luego de realizar los protocolos de seguridad, los estudiantes y funcionarios subieron al TP-01, aeronave que sustituyó al Boeing 757 “Presidente Benito Juárez”, adquirido en el sexenio de Miguel de la Madrid y utilizado por los entonces presidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y parte del gobierno de Peña Nieto. Era pues una aeronave viejita que le sonaba todo.
Y sì, ese 10 de febrero de 2016 como a las 11 horas se abrió una puerta corrediza que dividía el área donde viajaba el Ejecutivo con su gabinete y la zona designada para el Estado Mayor Presidencial, tripulación y medios de comunicación. A pregunta de los reporteros, el mandatario dijo que “el avión no es propiedad del Presidente, sino que se utiliza para cumplir con las tareas oficiales”
Para quienes no conocen el TP-01, éste se divide en tres áreas: la primera ubicada en la parte delantera, tripulación y el entonces Estado Mayor Presidencial; la segunda – en medio- para el Ejecutivo y la comitiva; y en la parte trasera, medios de comunicación. También cuenta con una recámara King Size y un baño con regadera. Los acabados son en madera fina y tapiz, similar al avión “Presidente Juárez”. El asiento del Ejecutivo tiene una funda en color verde y el escudo nacional.
La aeronave la adquirió el gobierno de Felipe Calderón, con un valor de 238 millones de dólares. Y de acuerdo con un estudio no es viable su venta, pues está diseñado para 80 personas y una línea comercial requiere 300 asientos. Si llegara a venderse en 120 millones de dólares como anuncia López Obrador, México estaría perdiendo 118 millones de dólares.
El TP-01 realizó varios viajes al interior del país. Uno de esos vuelos fue el 15 de marzo de 2016, donde invitó a las yucatecas autóctonas Fátima Chay Chi y su amiga Laigxa Canul, que viajaron a la Ciudad de México, luego de haber asistido a un evento de la Comisión Nacional para el desarrollo de los Pueblos Indígenas que presidió el cantante Miguel Bosé.
Insiste AMLO en que parte del dinero por la venta del avión se destinará al equipo médico, pero no dice que entre enero y mayo de 2020 le quito al sector salud casi dos mil millones de pesos, provocando una aguda escasez de medicinas y equipo médico. Y hace oídos sordos al llanto de las víctimas.
Y sin importarle el ridículo anunció la rifa del avión, sin entregarlo a la persona ganadora. Inclusive extorsionó a 75 empresarios con 1,500 millones dizque para la adquisición de cachitos de lotería. ¿Dónde está ese dinero?
Afirma también que por la venta del TP-01 y diversos vehículos son para devolver al pueblo lo robado. ¡Miente!. La adquisición de los medios de transporte oficiales no es con dinero robado, a menos que él tenga otros datos. Lo que si resulta sospechoso son las 23 mansiones de Manuel Bartlett, cuyo valor documentado es de 800 millones de pesos, sin incluir los montos en sus cuentas bancarias en México y en el extranjero, entre otros casos de presuntos hechos de corrupción que, como pus sale de la T4.
Que alguien le diga al Presidente López Obrador que termina su mandato en cuatro años o antes. Que no dañe dolosamente más al país. El pueblo no olvida…. Veremos, veremos (unomasmega@gmail.com)