Clara Luz, Amlo y la secta NXIVM

A VER, A VER… Ahí, se ven juntitos los dos, Clara Luz y Keith Raniere, muy sonrientes, muy amigos. Ella, hoy candidata por MORENA a la gubernatura de Nuevo León. Él, sentenciado a una condena de 120 años de cárcel, por criminal y tráfico de mujeres.

En un video difundido en redes sociales, echó por tierra todas las mentiras de Clara Luz, sobre la secta sexual NXIVM.

Y sí, Clara Luz, aprende con rapidez de Raniere. En el video, dice: Cuando los gobiernos que toman medidas populistas, aunque no sean las mejores económicamente para el país o para el gobierno que representan, pero son lo que la gente quiere, eso es populismo…

– ¡Aja!… Los políticos son normalmente elegidos por la gente, dándole lo que quieren o lo que creen querer opuesto a lo que necesitan, responde Reniere.

-Entonces un gobierno populista es el que le da a la gente lo que cree que necesita, en lugar de lo que necesita, remata Clara Luz.

A simple vista pareciera una plática de filosofía política, peroooo…

LE CUENTO. En 2015, Keith Raniere formó “una sociedad secreta” llamada NXIVM o “Amo de las compañeras obedientes “. El propósito era que las mujeres se convirtieran en esclavas sexuales, siendo forzadas a realizar tareas domésticas.

Además, las mujeres eran marcadas en la pelvis con una barra de hierro al rojo vivo, como ganado, las iniciales del Raniere. ¡imagínense!

Ese “rito satànico” era grabado, mientras las mujeres permanecían desnudas con movimientos sensuales.  Los videos servían de amenaza para que no abandonaran la secta, pues corrían el riesgo de ser difundidos. Inclusive, las aspirantes debían entregar información personal, fotografías y videos antes de participar en esta práctica.  

Raniere, presunto experto en autoayuda creó en 1998 la organización Programas Ejecutivos de Éxito (ESP, por sus siglas en inglés), impartía talleres de cinco días por los que cobraba hasta 5 mil dólares.

Años más tarde, en 2003 fundó NXIVM, que se pronuncia en español como Nexium, con sede en Albany, Nueva York, con sucursales en México, Canadá y otros países de AL.  

Las mujeres que tomaron tales cursos fueron forzadas a pagar clases adicionales a mayor precio. Se les obligó además a reclutar a otras personas para escalar en la estructura y obtener “privilegios”, uno de ellos era estar cerca de Raniere, tal como se observa en el video a Clara Luz, tal vez queriendo conocer el ideario populista de AMLO.

La hoy candidata morenista, fue reclutada por sus amigas y ella hizo lo mismo con otras, con el argumento de ser “empoderada”, pero sometiéndose a servir de “esclava”.

CLARA LUZ Y AMLO

Sin duda, López Obrador supo los detalles sobre los nexos de Clara Luz con la secta sexual de mujeres. Empero, avaló todo, como en el caso de Félix Salgado.

¿Qué le debe el tabasqueño a Clara y su esposo? Se dice que aportaron muchos millones de pesos a su campaña, entre otros.   

Y si no fuera porque Raniere fue condenado a purgar cárcel en Estados Unidos, aquí estaría siendo apapachado por AMLO como a Tudor, jefe de la mafia rumana, se dice.

Tras el escándalo en Estados Unidos, se supo que en México operaba también una sucursal de NXIVM. Y quien estaba al frente era Carlos Emiliano Salinas Occelli, hijo del expresidente Carlos Salinas,

Estos programas tenían la licencia para divulgar las “metodologías” de NXIVM a potenciales clientes en Nuevo León, Jalisco, Guanajuato, Ciudad de México. Uno de los políticos que tomó el curso fue Mario Delgado, dirigente de MORENA y dedo gordo del Canciller Ebrard.

Según se observa, brota el pus de todos lados de la 4T. En fin, en fin.       

MIENTRAS TANTO…

AHÌ, en el monumento a la Revolución, cientos de miles ultrajados, lesionados, robados, traicionados se unieron y en una sola voz, sentenciaron: ¡AMLO, CULPABLE!

Este 21 de marzo, al imputado se le fincaron varios delitos, siendo el más grave el de genocidio.

Los ahí presentes, conformados en un tribunal popular, algo sin precedentes en la historia nacional, nos recordó el Juicio de Núremberg, Alemania, llevado a cabo por un Tribunal Militar Internacional, del 20 de noviembre de 1945 al 1 de octubre de 1946, en contra de los principales dirigentes criminales del régimen Nazi (nacional- socialista).

La historia destaca que en el primer y más destacado juicio de Núremberg se escuchó a 240 testigos en el que se leyeron aproximadamente 300.000 declaraciones. Los 24 acusados, otrora poderosos, soberbios criminales, escucharon las sentencias: 12 fueron condenados a muerte; siete a prisión, tres absoluciones. Varios procesados se suicidaron antes o después de haber sido condenados en los juicios.

Hoy, como ayer, los tiranos, dogmáticos, enfermos de poder que destruyen libertades, patrimonios y vidas, merecen las sentencias máximas de los tribunales.

En el monumento a la Revolución no fueron 300 mil como en Nùremberg, sino muchos más agraviados por el poder público, sin contar los millones de mexicanos que también fueron engañados, traicionados y criminalizados.

Si bien, el llamado Frente Nacional Anti-AMLO (FRENAAA) convocó al juicio popular contra el tirano, empero hubo otras organizaciones civiles que se sumaron, entre ellos: Chalecos México; US; Todos con México; Sumamos, Todos por el Mismo, entre otros.

Aunque los organizadores manifiestan haber reunido arriba de 500 mil personas, lo cierto es que el descontento es casi generalizado a nivel nacional contra el tabasqueño, quien como un gran depredador destruye y saquea la riqueza nacional.

Y quienes dicen que no hay oposición en México, están ciegos o actúan con dolo. La oposición vibra en cada uno de los inconformes. En quienes perdieron su trabajo, su negocio, su patrimonio, el derecho a la salud, la seguridad, libertad de expresión y… sufrir la pérdida de un ser querido de Covid-19 u otra enfermedad terminal.

Muchos esperan COBRARSE tales afrentas el próximo 6 de julio, día de las elecciones, votando contra MORENA.

Sin embargo, otros consideran que el tabasqueño no reconocerá su derrota y, como animal herido lanzará zarpazos contra la voluntad popular con lo que podría provocar una peligrosa violencia social. Veremos, veremos (unomasmega@gmail.com)